ANAGNÓRISIS EN EL QUIJOTE
Anagnórisis en El Quijote
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La anagnórisis un recurso
narrativo que proviene de la tragedia griega y que aparece ya recogido en la Poética de Aristóteles. Consiste en que un
personaje hace un descubrimiento sobre sí mismo, o sobre un tercero, que cambia el desarrollo o el final de la historia. Aquí dejo un ejemplo, tomado de Internet, que recrea este fenómeno en El Quijote:
"Regreso a El Toboso
Bajo
un sol inclemente, Alonso Quijano y Sancho Panza cabalgaban
ensimismados por las pardas llanuras de la Mancha; mientras, en sus
cerebros borboteaban recuerdos de molinos, ventas, castillos, cueros de
vino, rebaños de ovejas, galeotes, cuevas, pendencias, batallas, bodas,
ínsulas, un caballo de madera, criadas, duquesas...
Cuando
llegaron a El Toboso, al pasar ante el cementerio, sin que supiesen por
qué, sintieron deseos de entrar, lo cual hicieron. Alonso Quijano, como
si una fuerza desconocida lo dirigiera, fue directo hasta a una tumba
en cuya cruz podía leerse: Aldonza Lorenzo 1540 – 1590.
Entonces
sintió como un destello en su aturullada cabeza y vio con total nitidez
la imagen de aquella mujer que ahora descansaba bajo una lápida, ella
se le presentó gentil y hermosa, igual que cuando estaba viva. Recordó
cuánto se amaban, recordó que ella había escrito un libro extraordinario
titulado El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, y recordó que
al poco de acabar de escribirlo había muerto, no sin antes rogarle que
hiciera todo lo posible para publicarlo.
Pero él
se volvió loco de dolor y olvidó el manuscrito en un rincón de su casa.
Creyó ser un caballero andante y convenció a su vecino Sancho Panza para
que se convirtiese en su escudero. Juntos salieron de su pueblo en
busca de aventuras el uno y de fortuna el otro.
Todo
eso se le presentó como un sol radiante al amanecer, entonces se arrojó
sobre aquella tumba, y con los ojos llenos de lágrimas, miró a Sancho, y
le dijo:
-Amigo Sancho, acaba de revelárseme la
verdad que escondí en lo más profundo de mi ser, y aunque quizá te haya
defraudado, pues de nuestras andanzas no hemos obtenido muchas
gratificaciones, tengo que pedirte un último favor: que me ayudes a
encontrar un editor para que publique la novela que dejó escrita la
mujer a la que amé más que a mi vida, pues puedo asegurarte que ese será
el libro más grande que vieron los siglos pasados, los presentes y
esperan ver los venideros".
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